7 de junio de 2011

El color de mi nombre

Recuerdo que hace algunos añitos, platicando en la cafetería de la escuela con varios cuates, una amiga tomó la palabra y dijo: “Cuando pienso en mi nombre, en mi cabeza lo veo de color lila. ¿Ustedes no ven su nombre de colores?”. Obviamente nos atacamos de risa y le aconsejamos que abandonara el poder destructivo de las drogas. Y le tiramos carrilla por días.

Pero debo confesar que, en lo profundo de mi ser, me quedé pensando en su pregunta. ¿Acaso yo veía mi nombre de algún color? Lo medité por días y nada, puro blanco y negro. No sé cuándo me llegó la respuesta, pero un día cerré mis ojos y vi mi nombre color rojo.
Laura
De verdad, de verdad, no creo estar para nada loca. A lo mejor la pregunta de mi amiga abrió un candado en mi cabeza o algo, pero desde entonces hay muchas palabras que imagino en mi mente con un color asignado.

Por ejemplo, la palabra "pastel" siempre es de color rosa, supongo que por asociación con el betún clásico merengoso. Y una parte de mí culpa a César Costa  porque "sweater" sea una palabra amarilla. "Botana" no sólo es color naranja, sino que tiene la textura de un churrumais. La palabra "vaso" es roja y estoy segura de que es por el típico vaso rojo (de capacidad ideal para una cuba) que se usa en las fiestas. Y otra que tengo ubicadísima con el color verde es "México", creo que no hace falta explicar las razones.

Seguro hay más palabrillas por ahí, pero no pretendo hacer una listota. Mejor les recomiendo, como ejercicio creativo y hasta de relajación, que piensen palabras al azar y las vean en su mente. En una de esas descubren colorines por ahí. Aunque no lo crean, es muy divertido (y seguro algún psicólogo diría que también es muy revelador).

¡Espero que tengan excelente semana! Como siempre, les dejo una colorida canción y por aquí andamos para lo que me quieran compartir. ¡Gracias!


¡Oigan, por cierto! Cabe mencionar que algunos años después, supe que hay una cosa muy rara que le pasa a pocas personas en el mundo y que se llama "Sinestesia". Esto consiste, en palabras simples, en que hay individuos que pueden llegar a oír colores, ver sonidos o asignar un sabor a una determinada textura. Ya sé que suena a película churrera gringa, pero es real. Algo pasa químicamente en su cerebro y se les cruzan dos o más sentidos. Dudo mucho que sea mi caso, pero me pareció un dato interesante. Ahora sí, bonita semana.

1 comentario:

  1. Pues sí, creo que el rojo le va bastante bien a tu nombre... yo imagino el mio azul marino, ¡no sé ni por qué!

    Saludos!

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Me encantaría leer sus comentarios.