4 de abril de 2012

Bateando como viene la pitchada

Esa es una expresión muy de mi papá y me gusta: "hay que batear como venga la pitchada". O sea, no hay que anticiparse, no hay que predisponerse, la vida hay que recibirla y maniobrarla así como venga.

Evidentemente tampoco se trata de ser como veletas al viento esperando a ver pa' dónde nos jala el destino, ¿verdad? Pero el punto es que, muchas veces (por no decir siempre), aunque uno haga planes, la vida sorprende. Y en esas sorpresas llevo ya algunos mesesitos.

Si me hubieran preguntado el año pasado cómo pensaba empezar el 2012, mi respuesta hubiera sido tan diferente a lo que pasó en realidad, que jamás me lo hubiera imaginado. Tuve grandes cambios, personales, laborales y hasta de residencia, que no estaban para nada contemplados en los planes. Para mi fortuna, todos han sido beneficiosos para mí. He salido bien parada y mejor colocada que como estaba antes, no sin padecer y tener que trabajarle, ¡pero heme aquí!

¡Tengo un nuevo trabajo! A partir de esta semana presto mis servicios para una casa editorial, así que mi vida estará rodeada de libros, autores, ferias, librerías y demás ¡y me en-can-ta! Para nadie es un secreto el que tengo locas ganas de escribir y publicar un libro, y aunque no es que una cosa se vaya a dar producto de la otra, sí me siento un pasito más cerca del objetivo. Cuando menos ya estoy metida en la industria, ¿no?

Por otro lado, estoy haciendo merca digital, que también me encanta. Así que cumple las expectativas de lo que estaba buscando. Y la cerezota en el pastel, está cerquísima de mi casa. 10 minutos caminando. Algo hice muy bien por mi karma que me ha premiado con esto, y por diosito que no lo digo de broma. Hay que ser agradecidos con las cosas buenas que tenemos y este empleo nuevo tiene tanta gratitud de mi parte, lo recibo con un corazón tan abierto, que aseguro que viene para bien. ¡Esta pitchada la voy a batear de home run!

Así que nunca como hoy, el nombre de mi blog está tan bien elegido: control de cambios. Muchos, muchos cambios. Pero finalmente, nada, nunca jamás, es para siempre. Todo cambia y pues nada, nos tenemos que ajustar. Los saludo desde mi nuevo escritorio, con mi nueva compu, mi nueva ventana, mi nueva extensión y mi nuevo trabajo. Muy muy feliz. Y les deseo, porque como dije, son inevitables, muy felices cambios y puro batazo de hit!

Oigan, no conozco canciones que expresamente hablen de baseball, pero conozco una que se canta en el Fenway Park, estadio en el que juegan los Boston Red Sox que es el equipo basebolero al que, por razones muy poco deportivas, yo apoyo. Así que les dejo la canción del post (es buenisisísima)  y espero que nos leamos pronto. Playbaaaaall!